Un clásico té de desayuno, lleno de fuerza y con gran cuerpo. Es una combinación de tés negros de Assam y Ceylan, de hoja rota. Esta característica le confiere un aroma penetrante y rotundo, ofreciendo una infusión con carácter de color rojizo. Resulta astringente, de marcados taninos, con notas de malta y roble y un sabor seco e intenso. Su fuerza lo hace un té perfecto para tomar por la mañana.
Puede tomarse tanto sólo como con leche (de vaca, de soja, almendras...). Suele añadirse azúcar, pero también casa muy bien con miel. Del mismo modo puede saborearse tanto frío como caliente.
-Volver a la lista de
Tés Negros